Erase una vez un centro Apple Store en Ginza, Tokyo. Este Apple Store era un sitio de una belleza y dimensiones increibles, pero tenia una rareza que nadie entendia: Su ascensor no tenia botones para elegir a que planta acudir y todos los maqueros del mundo hablaban pestes sobre este artefacto ubicado en el interior de tal increible lugar, pues lo consideraban que, al no poder elegir, era consecuencia y simbolo de una secreta maldad fascista que queria dominar el mundo y la dirección (hacia arriba y hacia abajo) de las personas.
La explicación de tal curioso artilugio es tan sencilla que a más de uno le parecerá absurdo que alguien lo haya criticado: Es el ascensor de un centro comercial, y no el de un domicilio. Por lo tanto, está siempre lleno de gente, como están todos los centros comerciales, y si nos imaginamos un momento que estamos en dicho Apple Store (me pongo a temblar solo de pensarlo) nos daremos cuenta que ese ascensor está siempre lleno de gente que sube y baja. Eso es lo primero que debemos tener en cuenta, pues lo normal será que haya gente que suba y baje en todas las plantas.
Pero en que orden debe visitar las plantas? En el orden en que han pulsado los botones? Eso querria decir que si alguien quiere ir a la planta 3 desde la planta 1 y otro ha pulsado antes para ir a la 4, tendrá que subir y volver a bajar, pudiendose quedar por el camino sin tener que esperar.
Por tanto, si consideramos que hablamos de Tokyo y ascensores constantemente llenos, descubrimos que el orden más eficiente y más rápido para que se pueda subir en todas las plantas sin esperar y aprovechando la subida o bajada, es precisamente… pasando por cada planta con un orden estricto.
De esta forma sabes que, pase lo que pase, transcurridos siempre los mismos segundos se abrirán las puertas del ascensor frente a ti. Es ordenado y gestiona perfectamente por tanto el flujo de gente, que es como deben ser las cosas en un centro lleno de gente para que vayan bien.
¿Os imaginais un autobus al que se le pudiese indicar a donde quieres ir? “Lo siento, caballero, pero justo antes que usted alguien ha pedido que le lleve a la otra punta de la ciudad, asi que, aunque me pilla de paso, tendrá que esperar a que haga todo el camino para volver hasta donde usted me ha pedido”.
Solo en Japón podian plantearse con tanto orden y respeto por los demás un ascensor así.
Por cierto, os dejo un video para que veais la pantalla del ascensor en pleno funcionamiento. Sencillamente increible y muy muy Apple.
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